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Asistente de WhatsApp para seguros EN PRODUCCIÓN · VARIAS OFICINAS

Un recepcionista en el WhatsApp de cada oficina

Está funcionando hoy en una correduría de seguros con varias oficinas en Madrid. Atiende a quien escribe por WhatsApp, abre el parte de un siniestro, recoge los datos de un presupuesto y deja la ficha del cliente rellena antes de pasar la conversación a la persona que toca.

Lo que entra por el WhatsApp de una correduría

El encargo

En una correduría no entran «consultas»: entran cuatro cosas muy distintas, y cada una necesita datos distintos. El asistente las distingue por lo que cuenta el cliente y sigue el guion de cada una, sin preguntar de más.

Urgencia

Está tirado en la carretera

Necesita la grúa ahora. El asistente lo detecta a la primera, le da el teléfono de urgencias de su compañía y se queda con él por si hace falta algo más. No le pide el DNI a alguien que está parado en el arcén.

Siniestro

Ha tenido un parte

Toma la declaración por orden: fecha, hora, calle y localidad; qué ha pasado y qué daños hay en cada coche; si hay lesionados. Después pide el código postal y ofrece el taller garantizado más cercano, y qué día le viene bien dejarlo para peritar. Para el hogar, el guion es el suyo: quién declara, qué ha pasado, dónde y qué se ha estropeado.

Presupuesto

Quiere que le coticen algo

Auto, hogar, vida, decesos y salud. Cada ramo tiene su lista de datos y el asistente los va pidiendo de dos en dos o de tres en tres, no de uno en uno. Cuando los tiene todos, pasa la conversación a un compañero con el presupuesto ya preparado para calcular.

Traspaso

Quiere hablar con una persona

Si lo pide, si tiene una queja o si pregunta por algo que no está en la carta —seguros de empresa, de mascotas, de patinetes—, no lo entretiene: se despide y le pasa con alguien.

Recepciona; no vende ni cierra. No da precios, no confirma coberturas y no resuelve un siniestro. Hace la parte que se repite con todo el mundo —escuchar, preguntar lo que hace falta y anotarlo— para que quien coge la conversación después empiece con el trabajo hecho.

Lo que más se nota en el día a día

Lo que gana
Ficha

No vuelve a preguntar lo que ya sabe

Todo lo que el cliente cuenta queda en su ficha: DNI, fecha de nacimiento, correo, código postal, matrícula, marca y modelo, compañía anterior, número de póliza, los datos del siniestro en curso. La próxima vez que escriba, ya no se los vuelve a pedir. Ni él tiene que repetirse, ni usted tiene que volver a teclearlos.

Traspaso

Pasa la conversación a la persona que le han pedido

Si el cliente dice «quiero hablar con Laura», la conversación le llega a Laura, que la abre con el hilo entero y la ficha ya rellena. Si pide a alguien que no trabaja ahí, se lo dice sin más y le pasa con un compañero. Y si no pide a nadie en concreto, va a quien usted haya designado en esa oficina.

Fotos y audios

Lee el DNI o el parte que le mandan en una foto

El cliente hace la foto del carné, del permiso de circulación, de la ficha técnica o del golpe, y los datos quedan anotados sin que nadie los transcriba: nombre, DNI, fecha de nacimiento, matrícula, marca y modelo, número de póliza. Si la foto no se lee, lo dice; no se inventa un dato. Y a quien prefiere hablar antes que escribir, también le entiende.

Oficinas

Cada oficina es la suya

Un solo servicio atiende varias oficinas, y cada una tiene su nombre de recepción, su dirección, su teléfono, su correo, su horario y su gente. El cliente que escribe al número de una oficina habla con esa oficina, no con un centro de llamadas.

Horario

Sabe si está abierto ahora mismo

Con el horario real de cada oficina, festivos y jornada de viernes incluidos. No lo suelta al saludar: lo dice solo cuando toca, al terminar de recoger los datos, para avisar de que está todo anotado y que le llamarán al abrir.

Cambios

Un cambio de horario se aplica el mismo día

Cambia el horario de verano, entra alguien nuevo en la oficina o se corrige un teléfono, y el asistente lo tiene en cuenta desde el mensaje siguiente. No hay que esperar a una actualización ni avisar con antelación.

Cómo habla con la gente

El trato

La mayoría de los asistentes automáticos molestan por lo mismo: interrogan. Preguntan un dato, reciben una respuesta y preguntan el siguiente, como un formulario con voz. Este se escribió justamente para no hacer eso, y es lo que más comentan los clientes que lo prueban.

Lo que no hace
  • Pedir datos personales en el primer mensaje, cuando el cliente solo ha dicho «hola».
  • Contestar a una pregunta del cliente y, en el mismo párrafo, volver a exigirle el dato que faltaba.
  • Seguir con el presupuesto cuando el cliente ha cambiado de tema.
  • Reclamarle de golpe todo lo que quedó pendiente si vuelve a escribir tres días después.
  • Dar por bueno que alguien sacó el carné a los cinco años.
Lo que hace
  • Saluda, se presenta y pregunta en qué puede ayudar. Nada más.
  • Agrupa dos o tres preguntas relacionadas en un mismo mensaje.
  • Si hay un percance, primero se interesa por cómo están y luego pregunta.
  • Si el cliente cambia de tema, le deja elegir: seguimos con esto o terminamos lo anterior.
  • Si vuelve días después, pide permiso para retomar en lugar de exigir.
  • Deduce del contexto: si acaba de pedir una grúa, ya sabe que se habla de su coche.

Los datos, que en seguros son los delicados

Privacidad

Por este canal pasan DNI, pólizas, matrículas, direcciones y, en salud y decesos, datos médicos, que el reglamento europeo trata aparte. Es la parte del encargo que más trabajo llevó, y la que conviene mirar antes de contratar nada.

Identidad

No da un número de póliza a quien no se identifica

Antes de facilitar un dato del seguro pide algo que solo sabe el titular y lo comprueba. Si no cuadra, no lo da y pasa con un compañero, sin acusar a nadie de nada. Los teléfonos se reasignan y se pierden: esto es lo que evita que el siguiente dueño de un número lea la póliza del anterior.

Lo que nunca dice

El DNI y la dirección no salen por el chat

Puede dar datos del seguro. No devuelve nunca el DNI, la fecha de nacimiento, la dirección ni el correo del cliente, aunque los tenga guardados: son datos que el titular ya conoce y que solo le sirven a quien no es el titular.

Salud

Pide permiso antes del cuestionario de salud

En salud y decesos avisa de para qué son las preguntas y pide conformidad antes de empezar. Si el cliente prefiere no contarlo por escrito, le ofrece que le llamen. Es lo que exige el artículo 9 del reglamento europeo para esta categoría de datos.

Se presenta

Dice lo que es, sin que haya que preguntarlo

En el primer mensaje de cada conversación se presenta como asistente virtual de la oficina, y si alguien pregunta si es una persona lo dice con claridad. Desde agosto de 2026 el reglamento europeo de inteligencia artificial lo exige, y a un cliente al que se le descubre el engaño no se le recupera.

Dónde queda

Las conversaciones se quedan en su casa

Las fichas, los historiales y los datos viven en el servidor de la correduría, con su imagen de marca. No están repartidos por la nube de un tercero ni en el móvil de un comercial, y lo que se manda fuera para redactar la respuesta no sale de Europa.

Por escrito

La seguridad se entrega auditada

Todo lo anterior no es una declaración de intenciones: se revisa punto por punto y se entrega un informe escrito, con lo que se comprobó, lo que se corrigió y lo que queda en manos del cliente. Se puede enseñar a quien lleve la protección de datos de la casa.

Lo que no le va a pasar

Tranquilidad
Sin silencios

Que un cliente se quede sin respuesta

Si el servicio que redacta las respuestas va lento o falla, hay una alternativa preparada que entra sola. El cliente no ve nada de eso: ve que le contestan.

Sin pisarse

Que le interrumpa mientras está cerrando una póliza

En cuanto un compañero se pone al frente de una conversación, el asistente se calla en esa conversación. No hay dos voces contestando a la vez ni un robot metiéndose por medio.

Sin sustos

Que alguien lo líe para que diga lo que no debe

Siempre hay quien prueba a ver si consigue que se salte sus reglas o suelte algo que no toca. Está preparado para eso y responde con una negativa, sin entrar al trapo.

Sin invenciones

Que se invente un precio o una cobertura

No cotiza, no confirma coberturas y no da plazos. Recoge y pasa. Lo que compromete a la correduría lo dice una persona de la correduría, siempre.

Lo que nos preguntan

Preguntas
¿Esto vale solo para seguros? El servicio no, los guiones sí. Lo que cambia de un sector a otro son las preguntas de cada trámite y los datos que hay que recoger, y eso se escribe para cada cliente. La recepción, la ficha, el traspaso a una persona y el reparto por oficinas son los mismos. Aquí lo contamos con una correduría porque es donde está funcionando.
¿El cliente sabe que le contesta un asistente? Sí, y lo dice él mismo: se presenta como asistente virtual en el primer mensaje de cada conversación, y si alguien le pregunta si es una persona lo aclara sin rodeos. Desde agosto de 2026 el reglamento europeo de inteligencia artificial obliga a avisarlo, así que viene de serie y no es un extra que haya que pedir.
¿Se puede añadir una oficina más adelante? Sí, y es lo normal. Cada oficina necesita su número dado de alta en WhatsApp y sus datos: horario, teléfonos, dirección y quién atiende. El servicio es el mismo para todas; no se duplica nada ni se paga otra vez por lo mismo.
¿Y si preferimos que atienda solo fuera de horario? Se puede. Como sabe si la oficina está abierta, se le puede decir que durante la jornada solo reciba y pase, y que fuera de horario haga la recogida completa. Es una decisión de cada cliente, no una limitación.
¿Los datos que recoge se pueden sacar? Están en la ficha de cada cliente, en campos con nombre, no en un texto corrido. De ahí se consultan, se filtran y se sacan. Y si algún día decide dejarlo, el histórico se lo lleva entero: no hay permanencia ni preaviso, ni en esto ni en nada nuestro.
¿Quién lo configura, nosotros o vosotros? Nosotros, y por eso se llama llave en mano. Usted nos cuenta cómo quiere que se atienda —qué se pregunta en cada trámite, quién recibe qué, horarios y plantilla de cada oficina— y lo dejamos puesto y probado. Los cambios de después, como un horario de verano o alguien nuevo en la oficina, también los hacemos nosotros y se aplican el mismo día.
¿Cuánto se tarda en tenerlo funcionando? No le vamos a dar una fecha que no dependa de nosotros. Montarlo, ajustar la recepción y dejarlo probado lo controlamos; el alta y la verificación del número los aprueba WhatsApp a su ritmo. Se lo vamos contando según avanza.
¿Podemos probarlo antes de ponerlo delante de nuestros clientes? Sí, y es lo que recomendamos. Se prepara con los datos de su oficina y se prueba escribiéndole como escribiría un cliente suyo, las veces que haga falta y empezando de cero cada vez, hasta que la recepción diga exactamente lo que usted quiere que diga.

Se lo enseñamos funcionando

Sin compromiso

Media hora para verlo atender de verdad: escribirle como escribiría un cliente suyo, ver qué pregunta, cómo va rellenando la ficha y cómo llega la conversación a la persona que la tiene que continuar.

Escríbanos por donde le venga mejor —formulario, WhatsApp o correo— y quedamos para verlo. Al teléfono 911 516 746 atendemos consultas de lunes a jueves, de 10:00 a 14:00, para hablar de contratar. Si ya es cliente nuestro y lo que necesita es asistencia, tiene su vía directa de siempre, con la cobertura que tenga contratada.