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Chatbot de WhatsApp con CRM PRODUCTO PROPIO · CUOTA MENSUAL

Su WhatsApp atiende aunque no haya nadie

Una inteligencia artificial recibe al cliente en el número de la empresa a cualquier hora, conversa con él y va tomando sus datos. Cuando hace falta una persona, esa persona ve el hilo completo y los datos ya recogidos antes de escribir la primera palabra.

El WhatsApp de la empresa está en el móvil de alguien

El problema

Casi todos los clientes escriben ya por WhatsApp, y en la mayoría de las empresas ese número lo lleva una persona en su teléfono. Funciona hasta que esa persona está en una obra, de vacaciones o se va de la empresa. Entonces se pierde el mensaje, y con él el pedido.

Cómo se atiende hoy
  • Los mensajes que entran a las ocho de la tarde se contestan al día siguiente, si alguien se acuerda.
  • Media mañana se va en pedir siempre los mismos datos: quién es, qué necesita y para cuándo.
  • Lo que se habló con un cliente está en un móvil, y solo lo ve quien tiene ese móvil en la mano.
  • Cuando esa persona no está, quien coge el teléfono empieza de cero y el cliente lo cuenta todo otra vez.
  • El correo se lee en un programa y el WhatsApp en otro, y ninguno de los dos deja rastro donde se busca.
  • Nadie sabe cuántas peticiones entraron por WhatsApp el mes pasado ni en qué acabaron.
Cómo quedaría
  • El número contesta solo, de noche y en fin de semana, sin que nadie esté delante.
  • Los datos de siempre los ha preguntado ya el sistema antes de que la conversación llegue a nadie.
  • Cada conversación queda en la ficha de ese cliente, dentro del sistema, no en un teléfono.
  • Si esa persona vuelve a escribir seis meses después, quien la atiende ve todo lo anterior.
  • El correo se atiende desde el mismo sitio, sin cambiar de programa.
  • Cuando hay que pasar a una persona, se pasa, y la persona ve el hilo completo.

La inteligencia artificial recepciona; no decide. Atiende al cliente, le pregunta lo que hace falta y anota lo que cuenta. No está puesta ahí para resolver consultas complicadas ni para dar por buenos un precio, un plazo o una condición: eso lo dice una persona de su empresa, que recoge la conversación con el trabajo de recepción ya hecho.

Lo que hace

El producto
Recepción

Al cliente lo recibe una inteligencia artificial

El cliente escribe al número de siempre y le contesta el sistema: le pregunta qué necesita y va tomando sus datos según se los cuenta. Hace la parte de recepción, que es la que se repite todos los días con cada persona que escribe.

Fuera de horario

Pedidos y consultas a las once de la noche

El cliente no espera a que abra la oficina para escribir. La conversación se atiende en ese momento y queda registrada, y por la mañana está encima de la mesa en lugar de en un móvil con veinte mensajes sin leer.

Paso a una persona

Cuando hace falta alguien, sigue alguien

La conversación se pasa a una persona de su empresa en cuanto el cliente lo pide o el caso se sale de la recepción. Esa persona ve el hilo entero y los datos ya recogidos, y sigue por donde iba sin pedirle al cliente que lo repita.

Panel lateral

Los datos del cliente, al lado de la conversación

Mientras se le atiende, en un panel al lado están a la vista los datos importantes de ese cliente. Quien contesta no tiene que abrir otra pantalla ni buscar en otro sitio para saber con quién está hablando.

Gestor de correo

El correo, en el mismo sitio

El sistema incluye además un gestor de correo, de forma que ese canal se atiende desde la misma pantalla y no en un programa aparte.

CRM integrado

La conversación se guarda donde se busca

Todo lo hablado queda en la ficha de ese cliente, con su histórico. No hay que preguntar a un compañero qué se le dijo en marzo: está escrito y lo puede leer quien atiende. Esas conversaciones viven en servidores nuestros de Madrid, Alemania y Francia, todo dentro de Europa.

Personalizable

Se ajusta a cómo trabaja usted

El sistema es personalizable: la recepción se adapta a lo que su empresa necesita saber de cada cliente. No pregunta lo mismo una empresa de obra que una asesoría.

Avisos al cliente

Avisar sin teclear uno por uno

Los avisos al cliente —una cita, un estado, un recordatorio— se pueden enviar desde el sistema en lugar de teclearlos uno por uno, con las condiciones que pone WhatsApp para los mensajes que empieza la empresa. Eso lo explicamos abajo.

WhatsApp tiene sus reglas y el número hay que darlo de alta. No es instalar una aplicación en un móvil: hay un alta del número de empresa, y hay condiciones sobre qué se puede enviar y en qué momento, sobre todo cuando el primero en escribir es usted y no el cliente. De eso nos ocupamos nosotros al ponerlo en marcha.

Lo que nos preguntan

Preguntas
¿Se puede usar el número que ya tenemos? El número hay que darlo de alta en WhatsApp Business, y un mismo número solo puede estar en una cuenta a la vez. Así que hay dos caminos: pasar al sistema el número que ya usa —que deja entonces de funcionar en la aplicación del móvil, con lo que haya guardado ahí— o dar de alta uno nuevo y dejar el de siempre como está. Se decide antes de empezar, no a mitad.
¿Sustituye a la persona que atiende hoy el WhatsApp? No. Le quita la parte de recibir: saludar, preguntar quién es y qué necesita, y anotarlo. El asunto lo sigue llevando una persona de su empresa, pero empieza con esa parte hecha y con todo escrito.
¿Y si el cliente pregunta algo que el sistema no sabe? Se pasa a una persona de su empresa con el hilo completo. La inteligencia artificial está para recibir y tomar datos, no para resolver consultas complicadas: un precio, un plazo o una condición los confirma alguien de su empresa.
¿Dónde se guardan las conversaciones? En servidores nuestros de Madrid, Alemania y Francia, todo dentro de Europa, igual que el resto de lo que alojamos.
¿Podemos escribir nosotros primero a un cliente? Con condiciones. WhatsApp limita qué se puede enviar cuando la conversación no la ha empezado el cliente, y esos envíos tienen que ir por el camino que WhatsApp marca. Se puede hacer, pero no es escribir lo que se quiera cuando se quiera.
¿Cuánto cuesta? Es una cuota mensual, como el resto de nuestros productos: no hay que pagar el desarrollo ni comprar nada, y el mantenimiento del propio programa entra dentro. Es la cuota del programa, no la del mantenimiento informático de su oficina, que es otro servicio y se contrata aparte.
Si un día lo dejamos, ¿qué pasa con las conversaciones? Son suyas. El histórico se descarga entero y se lo lleva: no se quedan atrapadas dentro de un programa nuestro.

Véalo funcionando antes de decidir

Sin compromiso

Media hora para ver cómo entra hoy el WhatsApp en su empresa, qué se le pregunta siempre a un cliente que escribe por primera vez y cómo llegaría eso ya recogido a quien tiene que atenderle.

Escríbanos por donde le venga mejor —formulario, WhatsApp o correo— y quedamos para verlo. Al teléfono 911 516 746 atendemos consultas de lunes a jueves, de 10:00 a 14:00, para hablar de contratar. Si ya es cliente nuestro y lo que necesita es asistencia, tiene su vía directa de siempre, con la cobertura que tenga contratada.